domingo, 18 de agosto de 2013

Mirando hacia el cielo, lleno de estrellas mitigadas por las farolas de la ciudad, me pregunto constantemente por que hay recuerdos que no te dejan escapar y que cuando se instalan en tu memoria no tienes mas remedio que dejarte llevar, pero estos te ahogan desde lo mas profundo sin dejarte respirar, luchando por sobrevivir, a algo que cada vez se aleja más, un sentimiento a la deriva que hace que cada día se te escape entre las manos y lo único que te mantiene a flote es ese recuerdo.

Un recuerdo que desaparece casi por completo en invierno, pero que conforme el verano se acerca, se apodera de ti.

Soy una persona bastante romántica pero muy realista, al menos para todo lo que no es el amor, de él vivo de ilusiones, de historias de princesas, de amores que se encuentran a escondidas y se aman en silencio, para que nadie se lo robe, de aquellos que luchan cada día por estar juntos, por no perderse, por amarse, por ser cómplices el uno del otro, de amores que se separan para después reencontrarse. En conclusión de dramatismo en cada uno de los besos, por que para mi el amor mas bonito y el mas sincero, es aquel que con lleva mayor esfuerzo, el que nos ahoga si no tenemos, el que nos deja las noches en vela, el que duele tanto que no podemos ni llorar, en el que se lucha hasta el último aliento y que cuando se consigue no hay manera de separarlo, se tatúa en el corazón para nunca borrarlo.

Pero el amor no es continua lucha, una vez que lo has encontrado, se establece en ti para nunca marcharse y esa lucha por fin se termina, y muchas veces añoramos la entrega, la pasión, la imposibilidad y creemos que no mereció la pena, que no valía tanto o que la chispa que nos arrastro a buscarlo se apagó... No nos engañemos todas queremos nuestro propio cuento de hadas, con final feliz, en el que estemos rodeados de pasión, y de dragones con los que nuestro caballero tendrá que luchar para llegar hasta nuestro amor, pero siendo sinceras pocos amores son así, y no quiere decir que sean feos que no merezcan la pena...pero soñamos con ello cada mañana al despertarnos esperando encontrarlo a la vuelta de la esquina...

Y yo hoy sentada en el borde la cama, y mas enamorada que nunca, feliz y tranquila recuerda ese amor, y se pregunta por que hay tantos recuerdos en mi memoria sobre él, si es esa imposibilidad o ese amor adolescente lo que hace que no pueda borrarlo de mi memoria, y que me angustia cada vez que veo esas estrellas, ese mar, esa terraza...